martes, 27 de agosto de 2013

Smikey




Andaba caminando por la vida sin rumbo fijo y el tiempo se paró y apareciste para darle a mi sentido  a mi alma.  Se estarán preguntando de quien estoy hablando, como puede existir un ser que cambie tu destino con solo aparecer, pues es muy fácil la respuesta estoy hablando de Smikey la llave de la felicidad. Este ser no tiene forma, tamaño o color es transparente como la pureza  de la luz, se ilumina como los colores más brillantes de la vida, pero sobre todo tiene el poder de sentir la energía del otro y transformarla en la más pura y grande felicidad.


Apenas él se cruzo en mi camino mi alma empezó a temblar porque sabía que conocería el significado de realidad, del sentido más puro de la vida. Smikey se acerco a mí y me dijo con una voz suave pero segura: porque andas disfrazada de un ser superficial cuando tu alma es pura e inocente y lo único que siempre brinda es bondad, no tengas miedo estoy aquí para enseñarte a volverte a abrir al mundo a no tener miedo de amar, a querer solo con el alma y a volver a soñar en un mundo de hadas y unicornios, porque el que no vive como niño morirá en el camino y dejara de sentir para convertirse en sonámbulos de la vida. Respire temblando de emoción y le conteste: como me vuelvo a abrir al mundo si este siempre me ha fallado. Smikey se acerco a mí y con su energía sanadora me abrazo y me dijo: el sentido de mi vida es rodar en los sueños y la esperanza, en no tener límites en cada truco, meta o carrera que se ponga a lado mío, en siempre mantener mi buena energía al máximo aunque el mundo se oponga y quiere que me apague para no dejar mi chispa en cada ser que está a mi lado, en que mi seguridad sea el cariño de alguien más, en cada nota que se acerca a mí y la brindo a otra persona, en cada lagrima de creatividad que me ha llevado a aprender a levantarme con la música cuando un corazón me ha derrumbado, en si soy ese ser que siempre está para abrir el candado de la felicidad y dejarlo en tu corazón. 


Esperanzada y llena de amor mi alma volvió en sí y desperté de este sueño que lo sentí como si fuera realidad. Me levante y al verme al espejo el ser de mis sueños estaba ahí y mi susurro al oído: siempre que creas que los sueños son posibles estaré ahí porque desde ahora soy la llave que cuando la necesites estará para recordarte que la felicidad siempre es posible.

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